Con María como guía, el “hoy” de Dios irrumpe entre la juventud diocesana
Sanxenxo, 6 de diciembre de 2025 — Cientos de jóvenes de toda la diócesis se dieron cita este sábado en Sanxenxo para vivir una jornada que combinó fe, reflexión y convivencia bajo el lema “Con María, sois el ahora de Dios”. Los jóvenes voluntarios se alojaron en nuestra casa Santa María Do Mar.
La Vigilia de la Inmaculada 2025 en Sanxenxo tuvo lugar el pasado sábado 6 de diciembre de 2025, siendo el punto de encuentro de la Jornada Diocesana de Jóvenes (JDJ) de la Archidiócesis de Santiago, bajo el lema «Con María, sois el ahora de Dios», reuniendo a jóvenes a partir de 14 años en una celebración de fe, comunidad y esperanza, un evento que se vivió intensamente con momentos de oración y reflexión.
Organizada por la Delegación de Juventud, la Jornada Diocesana de Jóvenes y la Vigilia de la Inmaculada se convirtió en un mosaico de actividades que unieron formación, ocio y espiritualidad. Desde talleres en la mañana —sobre vida comunitaria, misión, vocación y religiosidad popular— hasta momentos más profundos de encuentro con Dios por la tarde, la propuesta apeló tanto a la cabeza como al corazón de los participantes.
Uno de los momentos más intensos fue la celebración penitencial, presidida por el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco Prieto. En un clima de silencio y recogimiento, el prelado invitó a los jóvenes a dejar atrás el miedo y la culpa para abrirse a la misericordia de Dios, presentándola como un abrazo liberador más que como un juicio.
En la procesión y la Eucaristía que cerraron la jornada, también se subrayó la figura de María como la joven que dijo “sí” al plan de Dios, acogiendo con confianza la llamada divina. El arzobispo animó a los asistentes a imitar ese sí y a sentirse protagonistas del presente eclesial, porque, afirmó, “Dios sigue apostando por cada uno, incluso en medio de fragilidades y dudas”.
La jornada dejó una impresión clara: la Iglesia diocesana apuesta por una juventud activa, comprometida y consciente de su papel en la sociedad y en la fe, con María como compañera de camino y modelo de entrega.
Fuente: archicompostela.org